Hola. soy de Chillán y llevo varios años leyendo Tarot.  Me he decidido, en parte por que estoy haciendo mi tesis sobre el tema, a hacer lecturas de tarot en vivo y por mail.

 Nada de sahumerios ni supersticiones. solo lenguaje claro y soluciones realistas, me he propuesto hacer lecturas a un precio mucho más accesible de lo que podrías encontrar en cualquier otro lado, al menos que alguien acepte leerte Tarot gratis... yo mismo lo he leído gratis por varios años pero me veo algo obligado a cobrar por mis servicios, debido básicamente a que necesito algo de dinero sin distraerme de mi objetivo principal que es crear un mazo completo y un software que enseña a interpretar las cartas... así que en futuro es  muy probable que veas aquí mismo anunciado el tan preciado producto de todos estos años leyendo y aprendiendo a comprender este arte sutil e incomprendido.


Asi que cualquier consulta sobre como contactarme para una consulta en vivo o por mail por favor escribir a:


 
 
De todas formas si te animas estaré visitando la plaza San Francisco de ves en cuando para hacer lecturas ahí. aún no tengo muy claros los horarios que voy a ocupar pero cuando lo sepa lo publicaré aquí. junto con testimonios de algunas personas a las que les he leído cartas anteriormente. 
 
----------------------------------------- 

 Solo para demostrar que voy en serio aqui van algunos extractos del documento que preparo para la introducción a mi Tesis. Mi tema porsupuesto es el Tarot:

 

El conocimiento científico a escalado a tales niveles de complejidad en los últimos 60 años que algunos afirman que en el campo de la física quántica ya no se puede diferenciar entre las conclusiones de una investigación científica y una obra de ciencia ficción. Es cierto que, muchas de las conclusiones alcanzadas por los especialistas en física general, nuclear y quántica vienen a ratificar ciertas intuiciones postuladas hace siglo por las grandes tradiciones espirituales de la humanidad, ideas tales como la unión intrínseca de cada uno de nosotros con el resto del universo o incluso la idea de Dios como la energía transversal y continente de todo cuanto existe vienen a ser verdades científicas ahora explicadas por medio de ecuaciones en vez de experiencias místicas.

Es un hecho que muchos científicos de la actualidad vienen a reencontrarse con la idea de Dios luego de siglos de desacreditación provocada, en gran parte, por la mala interpretación de las máximas de Descartes. Einstein es sin duda uno de esos primeros científicos que confiaba en la existencia de un Dios benévolo que nos entregara un universo predecible. Sin embargo para muchos de nosotros aún prevalece la separación entre ambas fuentes de conocimiento, el formal y el ocultismo.

 

Como evidencia de ésta relación inquebrantable entre ambas ramas del conocimiento tenemos la lista de gran cantidad de líderes mundiales que han engrosado paralelamente la orden de los Masones. Orden con profundas raíces místicas tanto como científicas. O podemos también referirnos a las ramas del psicoanálisis que hablan sobre la validez y contingencia de la recuperación de conceptos como “el espacio sagrado” y atribuyen las crisis del hombre actual a la falta de rituales y a una adecuada conexión con el inconsciente colectivo como fuente de salud y sabiduría interior.

 

Desde la revolución contracultural en EEUU los llamados movimientos “New Age” o de la nueva era y la fiebre por importar filosofías y conocimientos orientales hacia el occidente se ha transformado en una tendencia creciente, Feng-Shui, I Ching, Kamasutra, Yoga, Chakras, Kabalah y Mándalas son ahora palabras cada vez más comunes en nuestra cultura, y la tendencia al redescubrimiento o la revitalización de estas ciencias ocultas no se ha detenido ahí, creencias místicas de todas partes del globo han sido revividas, Runas nórdicas, Calendarios Mayas, Técnicas de meditación hindúes, Bushido y Zen Japonés, Rituales mapuches, horóscopos Aztecas, mesopotámicos, egipcios, entre otros, más algunas prácticas occidentales como lo son la consulta a psíquicos, las sesiones de espiritismo, la escritura automática y una interminable lista de mancias exóticas, lectura de hojas de té, borra de café, buzios (pequeños caracolas), de palmas, ojos, rostro, aura y cuanto pueda ser interpretado.

 

Todo este movimiento fue reforzado en su momento por las progresivas y cada vez más comunes expediciones de biólogos americanos y europeos en busca de toda clase de experiencias y lugares místicos. Entre los que podemos mencionar la ingesta de peyote y hongos sagrados en México, de Ayahuasca en la selva amazónica, o las menos exóticas pero igualmente místicas experiencias reportadas en las experiencias con LSD por el polémico y célebre Timothy Leary en la década de los 70.

 

Actualmente. La literatura mística es un buen negocio, con un gran número de cultores entre los que podemos destacar al controvertido filósofo espiritual Osho o escritores como Paulo Coelho, Castañeda y su Don Juan o Alejandro Jodorowsky y la prolífica reinterpretación de su propia biografía. Son material altamente valorado en un mundo que demanda la restitución de su propia espiritualidad. Y la promesa de que podemos ser más que solo otro rostro en la multitud gris.

 

El punto es que cuando un biólogo nos dice que el amor puede ser explicado a través de los cambios químicos que experimentan los cuerpos de los amantes en cuestión, no podemos evitar sentirnos algo decepcionados. Al explicar nuestros pensamientos como el resultado de impulsos electro-químicos, estamos, en realidad, evadiendo la respuesta fundamental. Para la ciencia somos complejas máquinas biológicas, nuestro cerebro un sobresaliente hardware evolutivo, nuestros corazones increíbles bombas musculares, nuestros pensamientos y sentimientos una serie de adaptaciones evolutivas que nos ayudan a conseguir nuestra perpetuación como especie. El arte parte de un elaborado ritual de cortejo sexual.

 

Las necesidades espirituales no son satisfechas por medio del conocimiento científico. Son satisfechas a través del conocimiento espiritual, intuitivo y la noción mágica de la realidad.

 

Lo que me lleva a mi punto.

 

El Tarot prevalece hoy en día como el documento gráfico más utilizado para transmitir la sabiduría y la imaginería de las más múltiples tradiciones espirituales en el mundo occidental, y ha demostrado ser un vehiculo idóneo para la transmisión de éstas, ya que a través de su sinuosa línea de vida a sido reinterpretado desde las más disímiles tradiciones, podemos encontrar en el mercado Tarots que pueden ser rastreados hasta inicios del siglo XV. Lo encontramos ilustrado y re-interpretado desde la postura del Kabalah hebreo, la tradición Cristiana, Con imágenes jeroglíficas egipcias, Con dioses Hindúes, Celtas, imaginería alquímica, tradiciones nativo- americanas, Hechicería haitiana,  existen incluso Tarots que poseen parte de tradiciones Japonesas con interpretaciones Zen, o bien que ilustran la corte del Rey Arturo, basados en la obra de escritores célebres como H.P. Lovecraft o William Blake, en la filosofía tibetana, sobre mitos europeos, enanos, dragones, princesas, gatos, plantas, figuras geométricas y prácticamente cualquier sistema ordenado de creencias, incluso algunos mazos modernos están basados en las ideas del psicoanálisis y la física.

 

Y esto demuestra la infinita variedad de significados que pueden ser contenidos, a veces forzosamente, en la estructura básica del Tarot tradicional, una fuente de inspiración e insigth virtualmente inagotable. Rebosa de todo lo que el hombre secretamente quiere obtener, que es una perspectiva atemporal de su propia humanidad. Rebosa de respuestas que la ciencia no puede dar. Y es por eso un instrumento valioso que merece nuestra atención y estudio como uno de los más antiguos documento gráficos de la humanidad que aún mantiene su vigencia intacta gracias a su asombrosa adaptabilidad.